Doblando_Colores_Final

Mis primeras palabras en este espacio son un saludo, una bienvenida y un agradecimiento a todos los que habéis abierto la puerta de “doblando colores”.

Ya me he presentado en “Sobre mí” pero os contaré algo más. Empecé a doblar colores cuando era niña y mi madre me enseñó a hacer un barquito de papel que podía ser “con bolsillos o sin bolsillos” y… “aquel barquito seguro que navegó”.

Años más tarde, ni muchos ni pocos, sigo siendo niña. El papel me fascina. También inventé pelucas y faldas de flecos para mi hermana y para mí, vestidos para las muñecas recortables que habitaban en casa, abanicos, pajaritas, flores con el papel plateado de los paquetes de tabaco.

Sigo aprendiendo de este arte tan antiguo como es el Origami. Solo una condición: ni tijeras ni pegamento.

Doblo colores porque tanto los colores como plegar papel, me aportan alegría, porque mis creaciones alegran a otras personas. Doblo colores para que los papeles viajen con diferentes formas y su trayecto, ese nuevo hogar para mis pequeñas obras de arte, se convierte en una historia.

Desde aquí contagiaré mi pasión y mi entusiasmo.

Te espero.

 

BARCO1

 

Anuncios